El juego de ruleta fue jugado por primera vez en Francia en el siglo XVII. Hoy en día la ruleta es uno de los juegos más populares en todo el mundo y existen casinos, como el de Monte Carlo en Mónaco, que se han convertido en verdaderos centros del juego de ruleta.
En la ruleta, un grupo de jugadores, por lo general un máximo de ocho, juegan contra la casa representada por el crupier, quien se encarga de hacer girar la ruleta y maneja las apuestas y pagos. En la ruleta europea y en la versión francesa, la rueda tiene 37 ranuras que representan los números del 1 al 36 más un cero. En la ruleta americana, la rueda tiene dos ceros y por lo tanto 38 ranuras.
Cada jugador recibe un color distinto de fichas, de modo que sus apuestas no se mezclen. Al final del juego de ruleta, cada jugador, en caso de ganar, cambia las fichas de colores por fichas con denominación, en las que figura el valor de cada una. Estas fichas se cambian por dinero real en la caja del casino.
El objetivo del juego de ruleta es predecir en qué número caerá la bola luego de cada giro. Esto no es sencillo y, de hecho, la suerte juega un importante papel en el juego de ruleta. Algunos jugadores se apegan a los números ganadores llamándolos números “calientes” y, por lo tanto, con más posibilidades de salir más veces.
Por otro lado, otros jugadores observan qué números no han salido por un tiempo y apuestan en ellos pensando que saldrán pronto. Algunos jugadores por su parte, apuestan a muchos números a la vez para incrementar sus probabilidades de ganar en cada giro, pero de este modo el pago se reduce considerablemente.
Para jugar ruleta, es necesario colocar la apuesta o apuestas sobre los números en la mesa y, una vez que todos los jugadores han colocado sus apuestas, el crupier hace girar la rueda y lanza la bola. Justo unos segundos antes de que la bola se detenga en una de las ranuras, el crupier dice “No va más”. A partir de ese momento no se le permite a ningún jugador realizar o cambiar apuestas.
Una vez que el crupier anuncia el número ganador y despeja todas las apuestas que no resultaron ganadoras, los jugadores pueden colocar nuevas apuestas mientras el crupier paga a los ganadores de la ruleta.
En cuanto a la ventaja de la casa, en la ruleta con un solo cero la ventaja de la casa es 2,7% y en la ruleta con doble cero la ventaja sube a 5,26% (7,9% en la apuesta a cinco números). La ventaja de la casa se obtiene pagando a los ganadores una o dos fichas (o una proporción de las mismas) menos de lo que debería haber sido si no hubiera una ventaja.















